El
resumé que precede el encuentro debe estar impecable
Claves
para una buena entrevista de trabajo
Conseguir un buen trabajo, con un sueldo estable y justo, acompañado de
beneficios vitales como seguro de salud o aportes de jubilación es prioridad
número uno y muchas veces la clave para encontrarlo es saber cómo
presentarse y conducirse en la entrevista que se hace con el empleador, pues esa
impresión complementa codo a codo el resumé enviado.
"Hay
que pensar como empleador no como empleado cuando se va a la entrevista",
afirma Al Sinclair, Gerente General de la agencia de empleo Home Services y conferencista
experto en el mercado laboral. "Actitud y presentación es fundamental.
No importa cuánta experiencia tenga la persona, si el resumé
llega con errores ortográficos yo lo descarto de antemano. El refrán
que dice que 'la primera impresión es la que vale' funciona completamente
en la primera entrevista, que no olviden eso los que buscan empleo".
Hada
Morales, Coordinadora de Información en español de South Florida
Workforce da a El Paracaidista una lista de consejos concretos, simples
y muy útiles que cualquier potencial empleado debe saber antes de la entrevista:
- Lo que llega primero
es el resumé, que sea impecable,
no hay que rellenar con datos innecesarios o mentir, ya que los empleadores van
a comprobar todo lo que allí se dice.
-
Prepararse para la entrevista con conocimiento de causa, buscar información
sobre la empresa que interesa, bucear en el website, hablar con propiedad cuando
se enfrente al empleador. Hay que conocer las expectativas de la empresa, analizar
el anuncio (de trabajo).
-
La actitud es fundamental, buena presencia, buena ropa. A veces es mejor
invertir algo de dinero en un traje o un par de zapatos, porque esa es la primera
impresión. Junto con eso tener el cabello y las manos arregladas, pequeños
detalles que pueden hacer que lo contraten o lo descarten.
-
Cómo se entra a la oficina, cómo se saluda o se da la mano
son datos que hablan de la persona que busca el empleo.
-
Presentarse con lápiz y libreta, tomar nota de datos que el empleador
brinda durante la entrevista, todo eso deja entrever una actitud positiva para
el trabajo y un gran interés.
-
Entrenarse con el inglés, aunque sea un empleo que no lo requiera.
Eso ayuda a dejar de pensar como desempleado y pensar como empleado desde el momento
en que se los llama para la entrevista.
"Muchas
veces vale la pena hasta pagar a una empresa para que haga el resumé. Yo
como empleador me fijo mucho en eso y cuando tengo más de 100 potenciales
empleados sobre la mesa lo primero que analizo con rigor es esta hoja de vida.
Eso es como un espejo de lo que la persona es. Muchas veces he empleado o por
lo menos llamado a alquien a la entrevista porque en el resumé tiene un
lenguaje impecable y riqueza de vocabulario. El otro tema es la vestimenta,
no lleven nada que llame la atención en la ropa. Un vestido con una flor
en el ojal quita la atención de la persona que habla y la lleva a ese complemento
cuando lo que se busca es que el empleador ponga toda la atención en lo
que entrevistado dice, eso distrae y hace perder tiempo", aconseja Al
Sinclair.
Al salir
de la entrevista y con el pasar de los días se incrementa la ansiedad por
saber el resultado: "¿me habrán escogido o no?" y muchos
aspirantes no saben qué es apropiado hacer en el mercado laboral estadounidense,
ante tal incógnita.
Carol
Kahn, experta reclutadora de empleo del programa Working Solutions que asiste
a personas mayores de 35 años desempleadas o sub-empleadas que califiquen,
en el condado Miami-Dade, tiene una respuesta clara: "Llamen a sus empleadores
una vez que le han dejado el resumé, pregunten por el estatus de su caso.
Eso no demuestra desesperación sino interés. La gente que viene
de fuera tiene que entender que este mercado es enorme y que hay muchos detrás
del mismo puesto. Hay que hacerse oír y preguntar siempre con buena educación.
Ser amables y no expresar frustración si les dicen que no han sido elegidos,
ya vendrá otra oportunidad mejor".
Recuerde que para trabajar
en este país, si no se es ciudadano, residente permanente (con green
card), asilado o con algún estatus especial se requiere permiso de
trabajo, una visa de trabajador temporal, es decir un documento emitido por el
US Citizenship & Immigration Services que les autorice a laborar en Estados
Unidos. Indefectiblemente, cuando les consideren para contratarles, les pedirán
su tarjeta de Seguro Social y prueba de que pueden trabajar. Ver más
información en "Visas
que permiten trabajar en EEUU".
Algunos sitios para preparar
el resumé online con guía, ejemplos y recomendaciones:
Foto: Archivo
Agosto
2012