Advertencias,
requisitos, recomendaciones y precios
Compra de
negocios en el sur de Florida
Cuando
una persona decide abrir operaciones en el sur de Florida, ya
sea mediante la compra de un negocio ya existente o instalarse
desde cero en un local, debe tener en cuenta varios aspectos antes
de aventurarse a esta transacción comercial que puede aguardarle
muchos éxitos, pero también muchas amarguras si
no está bien informada y no procede con
cautela.
El precio
de un local comercial para poner un restaurante, un centro de
servicios o una tienda, por ejemplo, varía de acuerdo a
la zona. Jorge L. Morales, Leasing Agent (agente de alquiler)
de The Allen Morris Company, en Miami, recomienda buscar negocios
en venta que ya tengan un lease (contrato de alquiler),
comprar la compañía y negociar el contrato de alquiler
con el dueño del inmueble. En este caso hay que tener mucho
cuidado cuando se establezcan los términos de la compra.
Cada negocio tiene sus regulaciones y requiere permisos, licencias
y seguros que deben estar al día al momento de comprar
el negocio.
Otro aspecto
a tener en cuenta es si el dueño del negocio que le vende
es también propietario del local y si en la oferta está
incluyendo ambas cosas. Generalmente ocurre que tiene un contrato
de alquiler del espacio físico donde opera su negocio y
el dueño del inmueble es otro.
En este caso,
Gary Rosenberg, Director de Leasing de Plaza Development Inc.,
en Miami Beach, dice que se debe poner especial énfasis
en la revisión del lease, pues éste puede
no contener una cláusula de reasignación a otro
inquilino.
En la experiencia
de Rosenberg hay que ser muy cuidadoso cuando se desea comprar
un negocio (tienda, restaurante, etc.) con un contrato de alquiler
existente: Hemos tenido problemas con gente que viene de
otros países para comprar, por ejemplo, una lavandería
de monedas (coin laundry). Le dan dinero al dueño
de la lavandería y piensan que ya son dueños de
la propiedad, pero en realidad no lo son. Sólo han comprado
las máquinas, no han comprado el lease. Este le
pertenece al propietario. Entonces se gastan todo su dinero y
se encuentran luego que no tienen ningún derecho a la propiedad.
Este agente
recalcó que el contrato de alquiler del local debe ser
negociado con su propietario y no con el dueño del negocio.
Cuando vengan a comprar un negocio como una estación
de gasolina, una lavandería, un restaurante, etc. no sólo
deben negociar el valor de éste, sino que deben revisar
el lease y ver si puede ser asignado a una nueva persona.
Si se puede, entonces la persona que viene de otro país
debe sentarse con el propietario del lease y el actual
inquilino y los tres deben firmar un documento que diga que el
propietario está de acuerdo en hacer un traspaso del contrato
de alquiler a la nueva persona.
Los espacios
de renta para negocios como salones de belleza, restaurantes y
tiendas empiezan en $50 por pie cuadrado y pueden incluso alcanzar
hasta los $700, dice Jorge Morales, según el punto donde
se encuentren.
Vital tener
un abogado
Hay razones importantísimas, estima Rosenberg, por las
cuales debe incluirse también a un abogado en la mesa de
negociaciones: Usemos un restaurante como ejemplo: la persona
llega a un restaurante muy concurrido y le pregunta al dueño
si quiere venderlo. El dueño dice que sí, por $100.000.
La persona le paga el dinero y siente que ha hecho un negocio
maravilloso. Pero, puede que el dueño anterior deba impuestos
al gobierno, renta al arrendador, deba cuentas por servicios,
por problemas ambientales, deba pagos por permisos relativos a
ese tipo de negocio. Si compra y no está representado por
un abogado y un agente de bienes raíces, gente que entiende
del negocio, puede que haya entonces desperdiciado sus $100.000
e incluso que deba ahora más dinero.
Rosenberg
explica a El Paracaidista que el lease tiene un
valor en sí mismo en la negociación y por ello es
importantísimo considerarlo, pues si se trata de un restaurante
muy visitado y el inquilino paga $5.000 en alquiler y únicamente
queda un año de contrato, el arrendador puede decidir aumentar
la renta al doble al nuevo dueño cuando tenga que renovarse
el contrato.
Fernando Horigián
desarrollador de negocios de la firma Roth, Rousso & Katsman,
LLP -con sede en Aventura, FL- explica a El Paracaidista
qué puntos debe mirarse con cuidado antes de aventurarse
a comprar un negocio y por qué es importante tener a un
abogado: Lo primero que tiene que mirar si está comprando
una sociedad, un fondo de comercio, es que esta compañía
tenga los seguros apropiados en caso de que aparezca algún
juicio en contra de la empresa. Segundo, tiene que revisar no
sólo los balances de la compañía sino los
movimientos bancarios para constatar que los ingresos y los egresos
son los realmente expresados en el momento de la transacción.
Esto le dará
una idea, dice, de la salud financiera del negocio y si el precio
por el cual se vende corresponde realmente al valor de ese negocio.
También
hay que revisar qué tipo de contratos tiene firmados esa
empresa: contratos con clientes, con proveedores, especialmente
los contratos de alquiler, porque muchas veces hay compromisos
de renovación o acuerdos que no son convenientes tomar
y que pueden estar mostrando una cara del negocio que no es su
realidad completa sino sólo una parte. Se refiere
a vicios ocultos en los contratos que hay que evitar
a toda costa.
Horigián
detalla las tareas de un abogado cuando se contratan sus servicios
completos para la compra de un negocio: El abogado hace
el relevamiento de toda la información y de los contratos
y se encarga de redactar el contrato. El período due
dilligence [de investigacion y auditoría] se
tiene que pedir con un plazo importante de tiempo para estudiar
todo y poder salir de la oferta de compra si hay algo que no es
plenamente conveniente. Este tiempo se emplea para hacer la investigación
y luego revisar los resultados: si se hace la compra o no y depositar
el dinero de la garantía o reserva en una cuenta escrow
o una cuenta de fideicomiso. Primero se firma un contrato por
la oferta, se deja un dinero en garantía y en el contrato
se firma el tiempo de due dilligence y tiempo de cierre.
Esto permite salir de la negociación sin perder el depósito.
Según
este experto, el costo por estos servicios se traduce aproximadamente
entre un dos y un cinco por ciento del monto del cierre. Si
se hace únicamente el contrato, el monto puede rondar los
$2.000. La hora laboral de un abogado cuesta entre $150 y $300.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que los honorarios por servicios
dependerán de la envergadura de la negociación y
del abogado que se contrate.
Al adquirir
un negocio, Fernando Horigián recomienda abrir una nueva
corporación y que ésta compre a la corporación
en venta.
Fotos: Henry
Romero
