Tercera
disciplina en importancia en el área de la salud
Quiroprácticos:
qué son y qué hacen
La
Florida Chiropractic Association (FCA) define esta disciplina como "la aproximación
al cuidado de la salud basando la curación en las capacidades propias y
naturales del cuerpo humano para sanar". La Quiropráctica identifica,
corrige y rehabilita -sin uso de drogas ni cirugías- los desajustes biomecánicos
de la columna vertebral a través de técnicas que requieren cerca
de ocho años de estudios, con un mínimo de cuatro años.
"Para
ser doctor quiropráctico es necesario estudiar en uno de los college certificados",
dice Angely Maria, Directora Ejecutiva de Dade-County Chiropractic Society. En
Florida existe un único lugar que es el Palmer College Of Chiropractic
Florida, ubicado en el 4777 City Center Parkway Port Orange, FL 32129, T + 386-763-2709,
T + 1-866-890-5498, F + 386-763-2620 - www.palmer.edu.
"Es necesario tener una licencia y para ello hay que estudiar y lograr cierta
cantidad de horas. Para requisitos y demás información, lo mejor
es contactar al Palmer College", asiente Maria. Aunque también hay
muy buena información en la FCA, donde se enumeran 24 universidades de
EEUU, Canadá y otros países. "Nosotros estamos muy bien organizados
y siempre recomiendo a las personas interesadas en estudiar o recibir los servicios
ir a las fuentes oficiales", puntualiza la directora.
El
estudiante de Quiropráctica recibe su título de Doctor of Chiropractic
(se abrevia D.C.) luego de un estructurado programa de entrenamiento tanto en
las ciencias básicas como en las clínicas. El
nivel académico recibido en la carrera quiropráctica es equivalente
al de medicina en todos los cursos preclínicos. El quiropráctico
es un profesional altamente calificado y entrenado para determinar la causa y
dar el tratamiento adecuado para los problemas de la columna. "Estudiamos
igual que el médico. Incluso hacemos especializaciones. Yo hice una en
medicina deportiva", anota Carlo Guadagno, Médico Quiropráctico
de la oficina Kendall Health y miembro de la American Chiropractic Association.
La primera consulta también es muy parecida a la de un médico
alópata: El paciente llena su historia clínica, "conversamos
sobre toda su historia, trabajo, ejercicio, estilo de vida, el tipo de dolor.
Le hacemos un examen físico, neurológico, y pruebas de laboratorio
que pueden ir desde radiografías hasta MRI [resonancia magnética].
Le explicamos qué puede esperar de la Quiropráctica y al día
siguiente nos volvemos a sentar para detallar el tratamiento o para referirlo
a otro médico. Si nos llega un paciente con una fractura, lo enviamos de
inmediato a un hospital", detalla Guadagno. Lo primero es determinar si
se trata de un paciente quiropráctico.
Una vez comenzado
el tratamiento, "la mejoría se experimenta en la primera semana, a
la segunda o tercera sesión se nota el cambio", afirma. La duración
depende de varios factores: estado de la columna, condición física,
edad, síntomas, tiempo de evolución del problema e interés
del paciente por su tratamiento.
Mucha gente desconfía pues se
trata de una ciencia bastante moderna: nació hace poco más de 100
años. Su fundador, Daniel Palmer, fue el primero en observar que al ajustar
la posición de una vértebra desviada, desaparecían los síntomas
del paciente. Palmer también observó que las desalineaciones vertebrales
irritan el sistema nervioso, alterando en consecuencia la capacidad del cuerpo
para mantener la salud. "Manejamos la teoría de que el sistema
nervioso tiene que funcionar de manera óptima para que la persona esté
bien. Para que sane por sí sola, nosotros quitamos las interferencias que
están causando los desajustes del sistema nervioso", resume Guadagno.
La Quiropráctica
está regulada por los gobiernos de Canadá, EEUU, Costa Rica, México,
Panamá, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia, Suiza, Reino
Unido, Australia, Hong Kong, Nueva Zelanda, Chipre, Irán, Arabia Saudita,
Nigeria, Sur África y Zimbabwe. "En la mayoría de los países,
sobre todo de América Latina, no hay regulaciones. Y cualquiera se hace
llamar quiropráctico", lamenta Guadagno. Un masajista o un fisiatra,
usan indistintamente el término quiropráctico, sin que necesariamente
lo sean.
"En
América Latina la quiropráctica está en pañales",
detalla. En los EEUU "ya se le considera la tercera profesión más
importante del área de la salud, junto con la medicina y la odontología",
observa.
La
demanda ha hecho que prácticamente todos los seguros de salud cubran este
tipo de tratamiento. El doctor Guadagno apunta: "Casi todos los seguros cubren
normalmente con co-pago. Cuando la persona no tiene seguro, nosotros ofrecemos
planes económicos". En promedio una terapia de un mes con 12 sesiones
ronda los $300. Pero esto no es una tarifa estándar pues cada oficina ofrece
precios diferentes dependiendo de las circunstancias del paciente.
La
Florida Chiropractic Association dispone de excelente información
en su website, desde conseguir médicos quiroprácticos cerca de casa,
hasta cómo obtener la licencia para ejercer la carrera: 217 N. Kirkman
Road, Orlando, FL 32811 - T + 407-290-5883 - www.fcachiro.org.
El Florida Board Of Chiropractic Medicine es el organismo que certifica
el ejercicio legal de esta profesión y allí se pueden consultar
los quiroprácticos registrados o poner quejas: 4052 Bald Cypress Way, Bin
#C07, Tallahassee, FL 32399 - T + 850-245-4131 - www.doh.state.fl.us.
La
American Chiropractic Association reúne al gremio nacional, con más
de 15 mil afiliados: 1701 Clarendon Boulevard, Arlington, VA 22209 - T + 703-276-8800
- www.ACAtoday.org.
El
Reporte Grisanti, una publicación independiente del doctor
en quiropráctica, Ron Grisanti, residenciado en Carolina del Sur, compara
el plan de estudio de la Medicina alopática con la Quiropráctica
en Estados Unidos: www.drgrisanti.com/mddc.htm
Por:
Tatiana Ramos-Parker
Foto: Archivo
Octubre
2011

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