¿Cómo
conseguir a un buen pediatra?
En
cualquier país de Latinoamérica si el niño
se enferma en la madrugada, está volando de fiebre y no
para de toser, lo más probable es que el pediatra familiar
llegue a la puerta de nuestra casa en cuestión de minutos
y nos solucione el problema con su experticia y cariño.
El es parte
de la familia y muchas veces ha atendido a más de una generación
de nuestra gente, por lo tanto está siempre dispuesto a
ayudarnos y conoce muy bien a nuestros hijos. Pero las cosas cambian
completamente para los recién llegados que arriban con
niños y adolescentes a Estados Unidos, y por lo tanto es
importante conocer algunos consejos útiles para elegir
un pediatra adecuado que nos ahorre sustos y dolores de cabeza.
- Elija
un pediatra que esté cerca de su domicilio. Aquí
las distancias son enormes y mientras más a mano, mejor.
- Si tiene
seguro médico o piensa asociarse a algún servicio
de salud allí tendrá una gran variedad de opciones
para decidir cuál doctor tendrá a su cargo los controles
de sus hijos.
- Pregunte
a las madres de su vecindario. Ellas serán su mejor
guía para encontrar un buen médico.
- El colegio
donde inscriba a sus hijos también puede orientarle
para encontrar un doctor.
- Procure
que el pediatra hable español, pero también sus
enfermeras. Ellas serán las primeras en recibir a su
hijo, pesarlo, medirlo, hacerle las preguntas iniciales. El médico
entrará a último momento y generalmente está
muy apurado.
- Pida
su cita y verifique si el turno que le dan es conveniente,
según la necesidad que tenga. Si le dicen que tiene que
esperar un mes para ver al pediatra es conveniente buscar otro.
- Verifique
los títulos y credenciales. Revise los antecedentes
del médico en su estado. En Florida el Departamento de
Salud ofrece un sistema gratuito y accesible para que el público
en general pueda obtener información y antecedentes de
quién es el médico que le atiende o atenderá.
Este
sistema permite ver el historial, formación profesional,
pertenencia a asociaciones o grupos de estudios, si tiene trabajos
publicados, si da clases o cátedras, denuncias en su contra,
casos pendientes, tiempo de duración de su licencia, si
ha sufrido acciones disciplinarias alguna vez e inclusive su situación
financiera: si se ha presentado en bancarrota alguna vez o si
tiene deudas sin resolver. También
está regulado por la Division of Medical Quality Assurance
y allí se puede encontrar información de galenos.
Vaya a www.doh.state.fl.us/mqa/Profiling/index.html
o llame por teléfono (en inglés) al 1 + 850- 245-4226.
En el website fíjese en donde dice "Profile Search
System", haga click allí. En la página que
sale se coloca el nombre y apellido del doctor del cual se necesitan
datos, aunque dan la opción de buscar también por
especialidad o número de licencia en los casos que no se
tenga o conozca nombre o apellido del galeno. Una
vez que se coloca esta información se aprieta la palabra
"search" e inmediatamente sale una lista de todos los
médicos que responden a ese nombre con su dirección
y número de licencia. Seguidamente se hace click en el
nombre elegido y se obtiene un documento completo con todos los
datos, vigencia de su licencia y situación legal del doctor
o practicante de la salud. De
esta manera se puede conocer con anticipación quién
cuidará la salud de nuestros pequeños, prevenir
problemas graves si el médico no está debidamente
habilitado y entregarse con tranquilidad en las manos de profesionales
acreditados. También puede concectarse a: http://ww2.doh.state.fl.us/mqaservices/PublicServices.asp
donde encontrará un método de búsqueda similar
(en inglés).
- El pediatra
nunca lo atenderá fuera de horas de consulta. Si su
hijo se enferma durante la noche o en el fin de semana tendrá
que acudir a la emergencia del hospital más cercano a su
domicilio.
- El pediatra
no hace visitas a domicilio salvo contadas excepciones.
- Lo más
importante es confiar en sus instintos maternales y decidir
por el pediatra que sienta más humano y con el mejor trato
hacia sus hijos.
