Con
la reciente ratificación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio por
parte de la Corte Suprema de Estados Unidos, vale la pena repasar los cambios
que propone para mejorar un sistema que cada vez, si sigue como tal, hace que
el acceso a la atención médica sea más difícil para
individuos de ingresos medios y bajos, así como para pequeños negocios
y empleados por cuenta propia o self-employed.
El Paracaidista
reproduce aquí un interesante trabajo publicado por el Center for American
Progress que detalla la situación de los empresarios minoritarios y de
negocios de menor tamaño junto a los beneficios que aporta la nueva ley
que está entrando en efecto en etapas:
Mejor Salud
Significa Mejor Negocio
La aplicación de la Ley del Cuidado
de Salud a Bajo Precio hará una diferencia real en materia de competitividad
de los pequeños negocios que pertenecen a las minorías étnicas
y raciales y ayudará a mejorar el acceso a la cobertura de atención
de salud accesible tanto para los empleadores de pequeños negocios como
de sus empleados.
Para los pequeños negocios, la cobertura de salud
a bajo costo y de alta calidad significa mayores ganancias, salarios más
elevados y la capacidad de atraer y retener a los empleados calificados. El costo
de patrocinar el seguro de salud para sus empleados es la preocupación
fundamental para los empleadores de pequeñas empresas, y los empresarios
de minorías étnicas no son la excepción.
Actualmente
hay 5,8 millones negocios [al 2011] que pertenecen a las minorías étnicas
y raciales y este número sigue aumentando. Generando más de $1 billón
cada año, estos negocios continúan cimentando su presencia en las
comunidades locales y en 41 países a nivel mundial. Entre el 2002 y 2007,
el crecimiento de los negocios de propiedad de minorías superó el
crecimiento de los negocios que no son de propiedad de minorías. Estos
empresarios son importantes contribuyentes de los mercados locales, pero también
son cruciales para el desarrollo de la competitividad económica nacional.
De
las empresas de propiedad de minorías, 1,6 millones pertenecen a asiático-estadounidenses.
De esos negocios con menos de 100 empleados, casi 2,3 millones pertenecen a hispano-estadounidenses
y casi 2 millones pertenecen a afroamericanos. Casi 2 millones de empleados de
minorías son mujeres. La diversidad de los empleadores de minorías
está presente prácticamente en todos los sectores de la industria
privada, pero muchos de ellos enfrentan desventajas similares.
Como
minorías raciales y étnicas, estos empleadores, empleados y familias
experimentan grandes disparidades de salud, que empeoran cuando no pueden tener
acceso a una cobertura de salud asequible. Muchos empleadores de empresas pequeñas
no pueden tener acceso a cobertura propia o para sus empleados. Dado que las aseguradoras
consideran a estos empleadores grupos pequeños, los pequeños
negocios no tienen tanta probabilidad de dividir el riesgo como los grupos grandes
(los grandes empleadores). Los pequeños negocios suelen considerarse grupos
de alto riesgo, de modo que las aseguradoras les cobran altos costos. Estos altos
costos impiden a muchos empleadores ofrecer beneficios de salud y cuando los empleados
de las pequeñas empresas obtienen cobertura de salud de sus empleadores,
suelen tener planes menos generosos que los empleados de las grandes empresas.
En
el 2010, el 99 por ciento de los grandes empleadores ofrecieron beneficios de
salud, pero solo el 76 por ciento de los empleadores con 10 a 24 empleados ofrecieron
cobertura. Más aún, solo el 59 por ciento de las microempresas (negocios
que tienen de 3 a 10 empleados) ofrecen cobertura.
Los
empleados de minorías de las pequeñas empresas también tienen
mucho que ganar de estas reformas. Actualmente, casi un tercio de los asegurados
(13 millones de personas) son empleados de pequeños negocios. La situación
es peor para los estadounidenses de minorías raciales y étnicas.
Por ejemplo, dos de cada tres coreano-estadounidenses trabajan para pequeños
negocios, pero solo el 49 por ciento tiene cobertura de salud de su empleador.
Para
los empleadores de pequeñas empresas:
la competitividad
La
nueva ley responde al deseo de empleadores de pequeñas empresas de desarrollar
su ventaja competitiva y obtener cobertura de salud asequible para ellos mismos
y para sus empleados ofreciendo créditos impositivos para participar en
los intercambios de seguro de salud estatales. Este beneficio ya está
implantado. Los empleadores saben que el ofrecer cobertura de salud ayuda a obtener
mejor rentabilidad. Los negocios con cobertura de salud son más competitivos;
este beneficio adicional ayuda a captar a los mejores empleados, retiene a los
exitosos y aumenta la productividad del negocio.
Actualmente,
los pequeños negocios reúnen las condiciones para recibir crédito
impositivo de hasta el 35 por ciento (el 25 por ciento para organizaciones sin
fines de lucro). Este crédito ayuda a bajar el costo del seguro
para los pequeños negocios que luchan por sobrevivir, porque
están dirigidos a negocios con menos de 25 empleados y salarios anuales
promedios por debajo de los $50,000. El crédito impositivo
para estos negocios será aún más generoso en el 2014. Se
elevará hasta el 50 por ciento (hasta el 35 por ciento para organizaciones
sin fines de lucro). Estos créditos compensarán de manera apreciable
el costo del seguro de salud para estos grupos.
Los
empleadores de minorías étnicas también pueden contemplar
con optimismo los intercambios, que también se implementarán en
el 2014. Los negocios con menos de 100 empleados podrán adquirir seguro
médico a partir de un menú de opciones de seguro en el intercambio.
Cada opción cumplirá un conjunto de criterios de costo y beneficio.
El objetivo clave es brindar opciones de cobertura asequible, de modo que estos
nuevos mercados mancomunarán el riesgo de las personas y negocios participantes,
lo que a su vez bajará el costo general del seguro.
Estos
mecanismos bajarán el costo del seguro para los empleadores que buscan
ofrecer cobertura. Una vez que los intercambios sean creados y estén funcionando,
los investigadores calculan que las reformas reducirán las pérdidas
de empleos de las pequeñas empresas hasta en un 72 por ciento.
Para
las personas empleadas por cuenta propia y sus familias: menores costos y menos
disparidades
Gracias
al crédito impositivo al empleador y a los planes de intercambios de bajo
costo, se espera que las personas empleadas por cuenta propia obtengan cobertura
a tarifas casi universales.
Muchos
propietarios de empresas de minorías raciales y étnicas están
empleados por cuenta propia, es decir, que trabajan para sí mismos. Actualmente,
los trabajadores por cuenta propia comprenden el 78 por ciento de los pequeños
empleadores. Antes que se reforme el sistema de salud, los trabajadores por cuenta
propia solían luchar por encontrar cobertura de salud asequible. Algunos
de ellos se incorporaron a un plan de salud patrocinado por la asociación
de la industria. Otros buscaron cobertura en el mercado individual. Para aquellos
que tenían condiciones preexistentes, solo estaba disponible el seguro
de alto costo y baja calidad. Muchos individuos en este segmento prescindieron
completamente de cobertura.
La
reforma de la atención de salud promueve la cobertura de calidad para estos
trabajadores. En este momento, si estos trabajadores no pueden obtener cobertura
debido a una condición preexistente, pueden elegir incorporarse a un fondo
de seguro de alto riesgo, que está disponible en cada estado. En el 2014,
las personas no empleadas por cuenta propia también reunirán las
condiciones para obtener cobertura de salud en los intercambios y para recibir
un crédito impositivo por hacerlo. Actualmente, las minorías
raciales y étnicas tienen menos probabilidad de tener acceso a seguro patrocinado
por el empleador que los blancos no hispanos, de modo que éstos se beneficiarán
de manera sustancial de los nuevos intercambios. Los investigadores proyectan
que uno de cada cuatro participantes en los intercambios hablará otro idioma
que no sea inglés en su hogar.
Este
sistema de apoyo hará que el seguro sea más costeable para el individuo
y en consecuencia bajará los costos para su negocio. Estas disposiciones
reducen la carga de los gastos de salud que pesa sobre las personas de minorías
étnicas y raciales que trabajan por cuenta propia y, por ende, incorpora
a los grupos étnicos y raciales sub-atendidos a un sistema de atención
de salud más robusto. La ley de reforma de la atención de salud
es una oportunidad histórica de reducir la brecha de las disparidades.
A
mejor salud, mejor negocio
Pese
a los grandes obstáculos que aún subsisten, los empresarios de minorías
étnicas y raciales están superando las limitaciones y están
definiéndose a sí mismos como una parte valiosa del empresariado
estadounidense. Estos empresarios, sobre todo los que trabajan por cuenta propia
y los que tienen menos de 100 empleados, pueden beneficiarse de las disposiciones
de la ley de reforma de atención de salud. La ley apoya la competitividad
económica al permitir a que los empleadores de empresas pequeñas
amplíen los paquetes de beneficios que ofrecen. Los grupos raciales y étnicos,
cuya salud puede verse comprometida por las considerables disparidades existentes,
se beneficiarán de manera particular con estas disposiciones.
Con
estas reformas, las minorías étnicas y raciales en la comunidad
de pequeños negocios pueden disfrutar de mejor salud y de una seguridad
de sanidad más sólida. Sin la reforma de la atención de salud,
las pequeñas empresas perderán $52,100 millones en ganancias durante
la próxima década. Los costos de atención de salud más
bajos y la salud y bienestar mejorados fortalecerán a los pequeños
negocios que pertenecen a las minorías. Los intereses nacionales no pueden
permitirse el lujo de poner en desventaja a los empresarios de minorías.
En última instancia, cerrar la brecha es un problema empresarial. Y eso
es exactamente lo que la reforma de la atención de salud propone hacer.
Por:
Isabel Perera, Asistente Especial para la Política de Salud y Lesley Russell
ex Socia Visitante para el Center for American Progress. Este artículo
fue creado por el Center for American Progress www.americanprogress.org
Foto:
Center for the American Progress
Julio
2012