Introducen
al Congreso propuesta de ley bipartidista
Reforma migratoria legalizaría a millones
Con
la consigna de ser un proyecto de ley bipartidista entró
a la Cámara de Representantes y al Senado el Secure
America and Orderly Immigration Act o Ley para un País
Seguro y una Inmigración Ordenada, el pasado 12 de
mayo. Con las siglas H.R.2330.IH y S.1033.IS, respectivamente,
este par legislativo pretende ser uno de los puntos focales en
la reforma migratoria de Estados Unidos que ya está atrayendo
atención en el Congreso de opositores e impulsores, luego
de haberse aprobado el concentrado anti-inmigrante Real ID Act
2005.
"La American Immigration Lawyers Association (AILA) aplaude
a los senadores John McCain (R-AZ) y Edward Kennedy (D-MA), y
a los representantes Jim Kolbe (R-AZ), Jeff Flake (R-AZ) y Luis
Gutiérrez (D-IL) por sus esfuerzos por reformar nuestras
leyes de inmigración y su introducción del proyecto
de ley, respaldado por ambos partidos, para un País Seguro
y una Inmigración Ordenada (Secure America and Orderly
Immigration Act). Aplaudimos a estos miembros del Congreso no
sólo por reconocer que nuestro actual sistema de inmigración
no funciona, sino por hacer algo al respecto con la introducción
de la reforma integral de la inmigración apoyada por ambos
partidos", señaló Jeanne Butterfield, Directora
Ejecutiva de la AILA en un comunicado.
El corazón
pro-inmigrante y benigno del bill es la posible legalización
de 8 a 12 millones de inmigrantes que se calcula están
fuera de estatus y viviendo en el país. Esto gracias a
un visado de trabajo temporal que introduce, bajo las siglas H-5B,
que les permitiría estadía inicial por seis años,
previo pago de multa ($1.000) y taxes atrasados, chequeo de antecedentes
criminales y de seguridad, sometimiento de huellas y otros datos,
además de establecer un récord de trabajo en EEUU
(y estar presente en el país para la fecha de introducción
del bill que fue el 12 de mayo de 2005). El beneficio es extensivo
para cónyuges e hijos menores de 21 años y provee
un camino luego para obtención de residencia permanente
(con pago de otra multa de $1.000, amén de otros importes
y recaudos).
Junto a este respiro viene el programa H-5A que permitiría
a extranjeros con ofertas de trabajo en EEUU en puestos de ningún
o poco entrenamiento obtener una visa no inmigrante por tres años
renovable a tres años más, después de lo
cual deben regresar a su país de origen o entrar en el
camino a la residencia por petición de empleador o por
cuenta propia (self petition), si llevan cuatro años consecutivos
trabajando bajo el estatus H-5A para una empresa estadounidense.
También deben pasar revisiones de antecedentes criminales,
médicas y chequeos de seguridad y pagar los importes correspondientes.
El tope de estas visas H-5A se fija en el proyecto a 400 mil,
pero su límite anual se ajustaría de acuerdo a la
demanda de trabajadores foráneos. Los estadounidenses tendrían
siempre prioridad en los puestos de trabajo ofrecidos a través
de bancos de empleo.
"Tengo esperanzas de que la reforma inmigratoria se podrá
lograr mediante un esfuerzo bipartidista, porque se necesita de
una manera dramática. Pero yo no veo un 'track record'
[record de desempeño] favorable de esta administración
para pensar que realmente va a haber cambios para lo mejor",
dice a El Paracaidista Julián Montero, abogado de
inmigración del bufete Vilar & Montero, P.L. en Miami.
Para Matthew Specht, Secretario de Prensa del representante republicano
por Arizona, Jeff Flake, co-patrocinador del proyecto de ley,
el punto crucial para convencer a detractores es la seguridad
nacional: "Pienso que el congresista Blake cree que la parte
más crítica del proyecto de ley es que mejorará
la seguridad nacional y este es el principal rol del gobierno
federal. Le permitirá proteger a nuestra nación".
Sobre el aspecto
más controversial que podría trancar las negociaciones,
María Rodríguez, Directora de la Florida Immigrant
Coalition indica: "Desde el punto de vista de los 'restriccionistas',
como les dicen, esto va a legalizar a millones de personas que
infringieron la ley y ellos temen que al dar esa legalización
van a venir más y más indocumentados. Pero realmente
dentro de esta reforma hay un control muy fuerte en la frontera
y si bien se van a legalizar millones de personas en Estados Unidos,
también va a ser más difícil la entrada ilegal
al país. Va a haber un programa en el cual las personas
a través de los consulados [estadounidenses], una vez que
tengan una oferta de trabajo, pueden pedir entrada, por eso es
que la ley habla de un ingreso o inmigración ordenada".
Rodríguez
dice a El Paracaidista que la propuesta se ve muy favorable,
pero que no se sabe cómo va a terminar una vez se le hagan
enmiendas y se debata.
Qué ofrece esta reforma migratoria
El
proyecto contempla provisiones de seguridad de frontera, reembolsos
y fondos (para estados y gobiernos locales) para costos de
encarcelación de indocumentados criminales convictos, programa
de visa de trabajador esencial (H-5A) para que empresas con
necesidad de trabajadores foráneos puedan ofrecer puestos
de empleo, cumplimiento de la ley con multas para quienes
infrinjan o abusen el programa con un sistema electrónico
de autorización de trabajo que sustituye el uso de la planilla
I-9 y un sistema biométrico para identificación
de viajeros, además de autorizar auditorías aleatorias
del Departamento de Trabajo para reforzar el cumplimiento. También
incluye patrones de migración circulares para fomentar
el regreso de los extranjeros sus países mediante acuerdos
con éstos, unificación familiar y reducción
de tiempos de espera con opciones como sacar a los familiares
inmediatos de ciudadanos estadounidenses de los límites
anuales de visas de inmigrantes, aumento del número
de green cards por países, el ingreso requerido para pedir
a familiares baja al 100% de la línea de pobreza y
se remueven otros obstáculos para preservar la justicia,
da incremento de visas de inmigrantes basadas en empleo de
140 mil a 290 mil anuales, y las visas perdidas por retrasos
se reintegran al sistema. Asimismo proporciona ajuste de estatus
para no inmigrantes H-5B para que los indocumentados puedan registrarse
para una visa temporal (H-5B) válida por 6 años
que luego abre paso a residencia permanente, provee protección
contra fraude migratorio, y un programa publico privado con fondos
para educación cívica y enseñanza del inglés
a inmigrantes, acceso a cuidado de salud (por reembolsos a
hospitales que atiendan a indocumentados y a portadores de las
visas H-5A y H-5B). Los fondos para cubrir la implementación
de estas provisiones saldrán de las multas y fees pagados
por los inmigrantes.
"Tenemos
que demostrar ante los votantes, el pueblo americano, que es algo
para mejorar nuestra seguridad nacional, atender necesidades económicas
y laborales que nuestro país tiene ahora y también
atender necesidades humanitarias en las fronteras", declara
Specht quien alude a recientes muertes de inmigrantes que trataron
de cruzar la frontera en el desierto de Arizona, una situación
a solucionarse si se aprueba el bill de reforma.
Pero venderle
a la rama conservadora y anti inmigrante del Congreso una legalización
masiva que pueda sonar a amnistía no es tarea fácil.
La sugerencia de Specht sigue siendo usar el ángulo de
seguridad nacional como argumento, porque según este vocero
hay entre 8 y 12 millones de indocumentados dentro del país
sobre quienes el gobierno federal no tiene la menor idea de quiénes
son, qué actividades realizan, si tienen antecedentes criminales,
ni cuáles son sus intenciones en el presente y aunque aclara
que la grandísima mayoría está conformada
por simples trabajadores, pudiera haber un porcentaje con otras
razones para estar en el país.
"Ciertamente
esperamos que el Presidente Bush le dé un visto bueno a
este proyecto, pues creemos que llena todos los estándares
que él ha establecido para una reforma inmigratoria",
agrega. Pero hasta el cierre de esta edición ni el Presidente
ni la Casa Blanca habían emitido comentario alguno sobre
este bill que entró al Congreso un día después
de que el Presidente firmara el Real ID Act 2005.
Pero si la
gente tiene un mínimo deseo y esperanza de que esta legislación
sea aprobada tendrá que poner ambos sentimiento en acción
desde ya por medio de cartas, faxes, emails y llamadas telefónicas
a sus senadores y representantes en el Congreso y especialmente
a los miembros de los comités judiciales de ambas cámaras,
piezas claves para que el proyecto se mueva a debate y votación.
En "Poder Ciudadano"
se explica cómo hacerlo. De lo contrario, esperar que otros
hagan, que los congresistas "decidan" es entregar el
proyecto a una muerte segura.
Foto: Archivo
