Estatus, estadía
y visa no son la misma cosa
Suelen
confundirse, pero visa y estatus son dos cosas distintas aunque
se refieren a una misma clasificación.
La visa es
el sello estampado en el pasaporte que indica bajo qué
categoría la persona entra y sale de Estados Unidos.
El estatus
es la categoría con la cual la persona es admitida cuando
ingresa al país, y el tiempo de estadía el período
que se le permite estar en Estados Unidos bajo esa categoría.
La visa puede
tener una vigencia de 10 años, por ejemplo en el caso de
una visa de turista B-1, pero el tiempo de estadía permitido
bajo ese estatus al entrar a Estados Unidos será el asignado
por el oficial del Servicio de Inmigración y Ciudadanía.
En la mayoría
de los casos, una persona que se encuentre en Estados Unidos bajo
un estatus legal puede hacer su solicitud de cambio a otro estatus
sin tener que salir. Si le es otorgado, la persona podría
quedarse todo el tiempo de validez que tenga ese estatus.
Pero si necesita
partir del país y luego volver a entrar, requerirá
una visa para poderlo hacer, aunque le hayan aprobado el cambio
de estatus en Estados Unidos. Esa visa corresponderá al
estatus asignado cuando hizo el cambio (por ejemplo si cambió
de turista B-1 a estudiante F-1) y tendrá que ser estampada
en su pasaporte en la embajada o consulado estadounidense de su
país de residencia.
